En aranés, bruisha es bruja, y en Tredòs le han dedicado un camino entero. El Camin dera Bruisha es un paseo corto por el bosque que hay junto al pueblo, en Naut Aran, la parte alta de la Val d’Aran, y en cada parada se cuenta una de las leyendas que el valle ha guardado sobre brujas, ritos y supersticiones. Lo mantiene la EMD de Tredòs, la entidad municipal del pueblo, y queda a un cuarto de hora en coche de Vielha.
Cómo es el recorrido
Son 1,56 km en circuito, con solo 55 m de desnivel: una hora larga si se va con niños y se para en todo, que es lo normal. El sendero acompaña al río Aiguamòg y no tiene pérdida, porque las señales con el nombre del camino llevan hasta el arco de la entrada.
Lo bonito es que el bosque está lleno de detalles: troncos con caras, la Puerta de las Brujas, un puente de madera para cruzar el río, figuras de brujas con su escoba y su caldero, animalillos hechos con madera y piedra, una cabaña y la caseta de la bruja. A los más pequeños les gana Era Caseta des Hades des Dents: en Aran, quien se lleva los dientes de leche no es el Ratoncito Pérez, sino las hadas.
Halloween en el camino
Si coincides con Halloween, merece la pena: la EMD de Tredòs monta en el camino una ruta para familias con brujas de carne y hueso haciendo de las suyas.
Qué más ver en Tredòs
Antes de cruzar el puente hacia el camino, fíjate en la cascada que cae justo enfrente. Por las calles también hay figuras de madera, como la barandilla de los osos, con uno que trepa por ella, y la iglesia románica de Santa Maria de Cap d’Aran, del siglo XII.










