Parque Natural de la Puebla de San Miguel, Valencia
El techo de la Comunitat Valenciana esconde sabinares centenarios, tejares y una fauna que pocas veces se ve tan de cerca. Un rincón del Rincón de Ademuz que muy pocos conocen.
El techo de la Comunitat Valenciana esconde sabinares centenarios, tejares y una fauna que pocas veces se ve tan de cerca. Un rincón del Rincón de Ademuz que muy pocos conocen.
Un humedal donde la industria salinera y la naturaleza conviven desde 1900. Miles de flamencos, avocetas y otras aves convierten este rincón del Bajo Vinalopó en uno de los espacios más singulares del litoral mediterráneo.
El mayor alcornocal de la Comunitat Valenciana te espera en la Serra d’Espadà. Crestas abruptas, pueblos medievales intactos y rapaces sobrevolando los pinos rodenos a cada curva del camino.
A solo 20 km de Valencia, la Serra Calderona es el pulmón verde de la ciudad. Pinares, crestas de arenisca roja y vistas hasta el mar esperan al que se adentra en sus senderos.
Acantilados de más de 300 metros sobre el Mediterráneo, con Benidorm al fondo y la Isla de Benidorm a los pies. Una sierra salvaje a cinco minutos del paseo marítimo más concurrido de la Costa Blanca.
Una sierra que cae al mar en acantilados y calas sin apenas tocar. El parque protege 12 km de costa virgen entre Peñíscola y Alcalá de Chivert, con rutas que combinan monte mediterráneo y vistas al Mediterráneo.
Una sierra con más de 1.200 especies vegetales, cimas que superan los 1.300 metros y bosques de tejos únicos en el sur de Europa. La Mariola sorprende a cada curva del camino.
Un rincón de bosques densos y pueblos casi olvidados en el norte de Castellón, donde el silencio lo llenan los buitres leonados y el rumor del agua. De los espacios naturales mejor conservados de la Comunitat Valenciana.
Un corredor verde de 35 kilómetros junto al río Turia que serpentea entre pinares mediterráneos, huertas medievales y yacimientos romanos a las puertas de Valencia. Naturaleza e historia a la vez.
Lagos glaciares, picos que superan los 3.000 metros y valles con meandros serpenteantes. El parque nacional de Aigüestortes es naturaleza pirenaica en estado puro, con más de 200 lagos repartidos por sus 40.000 hectáreas.