Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, Lena, Quirós y Teverga
Un macizo de alta montaña en el corazón de Asturias donde el oso pardo campa entre hayedos centenarios y cumbres que rozan los 2.400 metros. Reserva de la Biosfera y uno de los espacios más salvajes de la Cordillera Cantábrica.
De un vistazo
El Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa abarca los concejos asturianos de Teverga, Quirós y Lena, con casi 46.000 hectáreas que van desde los valles fluviales hasta la Peña Ubiña, a 2.417 metros. El territorio acoge tres cuencas fluviales principales —el Taja, el Valdecarzana y el río Páramo— y una diversidad de ecosistemas difícil de igualar en la Cordillera Cantábrica. Los hayedos cubren el 75% de la masa forestal, alternando con rebollares, tejos, alisedas y fresnos en una de las masas boscosas más maduras del norte de España. La fauna es el gran argumento del parque: aquí vive el oso pardo cantábrico, el urogallo cantábrico, el rebeco y una veintena larga de carnívoros salvajes. El valor arqueológico añade otra capa: los Abrigos Rupestres de Fresnedo, la Vía de La Carisa y el Camino Real del Puerto de la Mesa, una calzada romana que sigue los pasos de los primeros pobladores de la zona. Desde 2012 es Reserva de la Biosfera de la UNESCO, reconocimiento que certifica algo que cualquiera que lo haya pisado ya sabe: que este rincón de Asturias funciona todavía casi por su cuenta.
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Cómo realizarla
El parque se accede desde tres concejos distintos, cada uno con su propio carácter. Desde Teverga, la entrada por el valle del Río Valdecarzana lleva a uno de los núcleos más ricos en patrimonio: cerca de Fresnedo se localizan los Abrigos Rupestres y el entorno de la Cueva Huerta, declarada monumento natural. Desde Quirós se sube hacia los puertos de Marabio, otro monumento natural, donde los pastizales de altura se abren entre cumbres. Desde Lena, el acceso por el puerto de la Mesa sigue una calzada romana que todavía mantiene tramos originales, y conduce hasta el lago El Llegu, una laguna de turbera rodeada de vegetación higrófila. Los hayedos aparecen en todos los accesos y a partir de los 1.000 metros la vegetación se abre paso hacia matorrales de enebro y gayuba, hasta llegar a las zonas de roca y nieve en las cumbres de Ubiña. Las pistas forestales y senderos balizados permiten combinar rutas de distinta exigencia dentro de un mismo espacio.
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Qué no te puedes perder
La Peña Ubiña, con sus 2.417 metros, es la referencia visual del parque: desde los puertos de altura se ve siempre al fondo, y en primavera mantiene nieve en las canales. El Camino Real del Puerto de la Mesa es uno de los tramos de calzada romana mejor conservados de Asturias, con losas originales y una perspectiva sobre los valles que justifica el desvío. Los Abrigos Rupestres de Fresnedo, en Teverga, guardan pinturas prehistóricas en un entorno de hayedo que aumenta la sensación de estar fuera del tiempo. El lago El Llegu, en Lena, es el mejor ejemplo de ecosistema de turbera del parque: pequeño, silencioso y con una flora especializada que no se ve en ningún otro punto del trayecto. Y si hay suerte —y paciencia— en los hayedos más densos del valle de Quirós se han registrado avistamientos de oso pardo cantábrico al amanecer.
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Qué llevar y tener en cuenta
Calzado de montaña impermeable es imprescindible: los caminos de hayedo y los accesos a los puertos acumulan barro incluso en verano. Hay que llevar agua suficiente —las fuentes no están garantizadas en las zonas altas— y ropa de abrigo, ya que las cumbres pueden cambiar el tiempo en minutos. En época de partos del oso pardo (primavera), conviene mantener distancia si hay avistamiento y no abandonar los senderos señalizados.
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Cuándo ir
La mejor época es de mayo a octubre: los hayedos están en plena actividad, los puertos son accesibles y la fauna está más activa. En invierno, los accesos de altura quedan cortados por nieve y las condiciones en las cumbres requieren equipamiento específico de montaña.
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¿Para quién es?
Es un parque para quienes disfrutan de la naturaleza sin prisas: naturalistas, senderistas con experiencia en montaña media-alta y familias con niños mayores de 10 años que aguanten jornadas de 4-5 horas. Los valles bajos son asequibles para casi cualquiera; las cumbres y puertos de alta montaña requieren forma física y experiencia en terreno de montaña.
Ubicacion
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