Parque Natural de Somiedo, Asturias
Un rincón de la cordillera Cantábrica donde el oso pardo campea entre lagos glaciares, teitos de escoba y hayedos centenarios. Reserva de la Biosfera desde el año 2000.
De un vistazo
El Parque Natural de Somiedo ocupa todo el concejo del mismo nombre en el corazón de la cordillera Cantábrica, con 29.122 hectáreas que van desde los 400 metros de altitud hasta los casi 2.200. Ese desnivel brutal es lo que explica su riqueza: en un mismo día se pueden cruzar hayedos densos en Saliencia o Valle, brañas con teitos —esas cabañas de cubierta vegetal que usaban los vaqueiros de alzada— y pastizales de altura donde el rebeco y el corzo se mueven con total normalidad. El parque alberga entre el 40 y el 50 % de la población de oso pardo de toda la cordillera Cantábrica, además de urogallo cantábrico, águila real y más de 120 especies de aves. Los lagos de Saliencia y del Valle, de origen glaciar, son los puntos más visitados, pero el parque tiene rutas menos conocidas, como la del Valle de Pigüeña o la braña de Mumián, que permiten escapar de las aglomeraciones veraniegas. El centro de interpretación está en Pola de Somiedo y es una buena primera parada para orientarse antes de adentrarse en el territorio.
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Cómo realizarla
El acceso principal al parque se hace desde Pola de Somiedo, donde conviene parar en el centro de interpretación para hacerse una idea del territorio antes de arrancar. Desde allí, las rutas más populares llevan a los Lagos de Saliencia, un conjunto de lagunas glaciares rodeadas de hayedos y prados de montaña donde el silencio solo lo rompe el agua. La ruta del Valle del Lago sube progresivamente desde el pueblo de Valle hasta el lago homónimo, pasando por la braña de Sousas y sus teitos en distintos estados de conservación. Quienes prefieran alejarse del circuito habitual pueden tomar la ruta del Valle de Pigüeña hacia el sur, por un corredor fluvial con fresnedas y aldeas casi despobladas donde es fácil cruzarse con un corzo al atardecer. La ruta de La Peral a Villar de Vildas conecta dos pueblos con arquitectura vaqueira bien conservada y discurre por pistas y senderos de monte bajo. Para los más ambiciosos, la ruta del Cornón sube hasta las cumbres del parque con vistas a la vertiente leonesa. La mayoría de las rutas son de ida y vuelta o circuitos, y se pueden completar en una jornada si se planifica bien la salida desde primera hora.
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Qué no te puedes perder
Los Lagos de Saliencia son el corazón visual del parque: cinco lagunas glaciares encadenadas con el pico La Mortera de fondo, especialmente llamativas al amanecer cuando la niebla baja desde las crestas. La braña del Pornacal conserva el conjunto de teitos más grande de Asturias, con una docena de cabañas de cubierta vegetal todavía en pie que permiten entender cómo vivían los vaqueiros de alzada durante los meses de verano. El hayedo de Muniellos, aunque técnicamente fuera del parque, está a escasa distancia y forma parte del mismo ecosistema: se considera uno de los robledales y hayedos mejor conservados de Europa. La posibilidad de ver oso pardo es real, especialmente al amanecer y al atardecer en los valles más recónditos; hay zonas de observación habilitadas para no alterar a los animales. Y la planta endémica Centaurium somedanum, la centaura de Somiedo, florece en verano en zonas de prado y es una rareza botánica que no existe prácticamente en ningún otro lugar del mundo.
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Qué llevar y tener en cuenta
Calzado de trekking con buena suela es imprescindible; los caminos a los lagos y brañas combinan barro, roca mojada y pendientes pronunciadas. Llevar mínimo 2 litros de agua por persona, ropa de abrigo aunque sea verano —la temperatura en altura cae rápido con la niebla— y el mapa descargable del parque, ya que la cobertura móvil es muy limitada en los valles interiores. Si se avista oso, mantener la distancia y no acercarse bajo ningún concepto.
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Cuándo ir
La primavera y el otoño son las mejores épocas: los hayedos se tiñen de amarillo y naranja en octubre, y en mayo los prados de montaña florecen con narcisos asturianos. El verano es la época más concurrida, especialmente en agosto en los Lagos de Saliencia; en invierno muchas pistas quedan cortadas por nieve y las condiciones en altura pueden ser peligrosas sin equipo adecuado.
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¿Para quién es?
Es un destino ideal para quienes disfrutan de la naturaleza sin prisa: observadores de fauna, aficionados a la botánica, familias con niños que ya caminan bien y senderistas con experiencia en montaña media. Las rutas más largas y con mayor desnivel, como la del Cornón, no son aptas para principiantes ni para personas con movilidad reducida.
Ubicacion
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