Senderismo en el Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima, Albacete

Un parque donde el agua horada la roca caliza hasta crear cañones, chorros y poljés únicos en la península. La naturaleza kárstica de los Calares te sorprende a cada curva del camino.

De un vistazo

Tipo
Senderismo
Dificultad
Moderada
Duración
Día completo
Distancia
5-15 km
Acceso
Gratuita
Temporada
Primavera-Otoño

El Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima ocupa casi 20 000 hectáreas al suroeste de Albacete, en plena Sierra de Alcaraz, repartidas entre municipios como Riópar, Molinicos y Yeste. Lo que lo hace diferente es su geología: el agua ha tallado durante milenios los calares calcáreos creando un paisaje kárstico con dolinas, simas y poljés que no se ven igual en ningún otro parque de Castilla-La Mancha. El punto más conocido son los Chorros del río Mundo, donde el río nace espectacularmente desde una cueva en la pared rocosa. Las rutas de senderismo atraviesan pinares de laricio y rodeno, bosquetes de tejos y quejigos, y zonas donde la cabra montés y el buitre leonado son compañeros habituales. La flora es excepcional: más de 135 plantas endémicas, entre ellas la Pinguicula mundi, que solo crece aquí. Las sendas discurren a alturas considerables, con desniveles que requieren buena forma física en algunos tramos, aunque también hay recorridos más accesibles cerca de los Chorros. La mejor época para venir es primavera, cuando el caudal del río es máximo y la vegetación explota en verde.

  • Cómo realizarla

    La ruta más emblemática del parque parte del aparcamiento habilitado junto a los Chorros del río Mundo, cerca de Riópar. Desde allí se sigue el cauce río arriba por una senda bien marcada que bordea la garganta, con el sonido del agua siempre presente. A medida que se gana altura, el pinar de laricio va cerrandose y las vistas sobre el valle se abren hacia el este. El camino lleva hasta la cueva de la que brota el río, un espectáculo que resulta difícil de creer la primera vez que se ve: una cascada que sale directamente de la roca. Continuando por la pista forestal se puede subir al Calar del Mundo propiamente dicho, una meseta calcárea a más de 1700 m donde el terreno se vuelve llano y el silencio es total. El regreso puede hacerse por el mismo camino o cerrando un bucle por el Calar de en Medio, con vistas al poljé de la Cañada de los Mojones, una depresión kárstica de tamaño considerable que parece un lago sin agua. Al bajar de nuevo al fondo del valle, el arroyo acompaña los últimos kilómetros hasta el punto de inicio.

  • Qué no te puedes perder

    Los Chorros del río Mundo son el momento cumbre: ver nacer un río desde una cueva a media ladera, con el agua cayendo varios metros, es algo que no tiene equivalente en la región. El poljé de la Cañada de los Mojones, una gran depresión kárstica en la cima del calar, sorprende por su extensión y por la sensación de estar en un paisaje lunar. Las paredes verticales del Calar de la Sima merecen un rodeo para ver las formaciones rocosas que caen sobre el bosque. En primavera, los prados del calar se llenan de la carnívora Pinguicula mundi, planta endémica que solo existe aquí. Y si se tiene paciencia y se mira al cielo en las horas de mayor actividad, es frecuente ver volar juntos al buitre leonado y al águila real.

  • Qué llevar y tener en cuenta

    Las rutas de alta montaña del calar requieren calzado de senderismo con suela rígida, ya que hay tramos de roca resbaladiza, especialmente cerca de los chorros. Llevar al menos 2 litros de agua por persona y ropa de abrigo incluso en verano, porque en la cima la temperatura baja rápido con el viento. Avisar a alguien del recorrido previsto si se sale a tramos altos sin señalización densa.

  • Cuándo ir

    La primavera, entre abril y junio, es el mejor momento: el caudal de los Chorros está en su punto máximo y la flora endémica está en flor. En verano las temperaturas en los calares son soportables, pero hay que evitar los meses de agosto por la afluencia masiva de visitantes en los Chorros; el otoño también funciona bien, con los bosques de color.

  • ¿Para quién es?

    Ideal para personas con cierta forma física y afición a la naturaleza, especialmente geología y botánica. Las rutas largas hasta el calar no son aptas para niños pequeños ni para quienes no estén acostumbrados a caminar con desnivel; sin embargo, el tramo corto hasta los Chorros es accesible para prácticamente todo el mundo.

Ubicacion

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