ZIR Orellana y Sierra de Pela, Extremadura
Un rincón de Extremadura donde el embalse de Orellana y las sierras cuarcíticas conviven con una fauna salvaje extraordinaria. Ideal para quienes buscan naturaleza sin multitudes.
De un vistazo
La Zona de Interés Regional de Orellana y Sierra de Pela ocupa un territorio singular en la provincia de Badajoz, donde el gran embalse de Orellana —uno de los más extensos de Extremadura— se encuentra con las estribaciones cuarcíticas de la Sierra de Pela. Este espacio protegido alberga una de las colonias de cigüeña blanca más numerosas de la región, junto con importantes poblaciones de grulla común en invierno, ánade real, aguilucho lagunero y otras aves acuáticas que aprovechan la lámina de agua para descansar durante sus migraciones. La dehesa que rodea el embalse añade otro nivel de biodiversidad: jabalíes, zorros y nutrias conviven entre encinas centenarias y matorrales de jara. No existe un recorrido marcado oficial, lo que convierte la visita en una exploración libre por caminos rurales y miradores naturales a orillas del pantano. El acceso principal se realiza desde Orellana la Vieja, donde existe señalización informativa del espacio. Es un lugar para tomarse con calma, prismáticos en mano, especialmente al amanecer, cuando la fauna está más activa y la luz sobre el agua es difícilmente descriptible.
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Cómo realizarla
El punto de partida habitual es Orellana la Vieja, un pequeño municipio de Badajoz desde el que se accede directamente a las orillas del embalse de Orellana. Desde el pueblo parten caminos de tierra que bordean la lámina de agua hacia el oeste, adentrándose en zonas de dehesa abierta con encinas y alcornoques. A medida que avanzas, el paisaje alterna entre zonas encharcadas donde se concentran las aves acuáticas y laderas cuarcíticas más áridas de la Sierra de Pela, que se eleva al norte del embalse con perfiles abruptos y vegetación mediterránea. No hay un itinerario único marcado: la exploración es libre, siguiendo caminos forestales y veredas ganaderas. Lo más habitual es recorrer 3-5 km a pie o en vehículo todoterreno hasta los miradores naturales sobre el agua, detenerse el tiempo que haga falta y volver por el mismo camino. En otoño e invierno, los campos anegados cercanos al embalse son un punto de concentración de grullas que merece la pena buscar al atardecer.
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Qué no te puedes perder
El propio embalse de Orellana, uno de los más grandes de Extremadura, ofrece vistas abiertas que en días tranquilos se convierten en un espejo perfecto de la sierra. Las colonias de cigüeña blanca en los campanarios y chopos de Orellana la Vieja son llamativas incluso para quien no es aficionado a las aves. En invierno, los bandos de grullas comunes que sobrevuelan al atardecer hacia sus dormideros en el embalse son un sonido y espectáculo visual difícil de olvidar. Los afloramientos cuarcíticos de la Sierra de Pela, erosionados en formas caprichosas, merecen un desvío para quien quiera alejarse del agua y ganar altura.
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Qué llevar y tener en cuenta
Calzado cómodo de suela firme para los caminos de tierra y roca. Llevar agua y protección solar, ya que la zona tiene poca sombra en verano. Los caminos rurales no siempre están señalizados, así que conviene descargar el track del espacio o llevar mapa antes de salir.
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Cuándo ir
Otoño e invierno son la mejor época por la presencia de grullas y otras aves migratorias, y las temperaturas son suaves. En julio y agosto el calor extremeño aprieta fuerte y la fauna está mucho menos activa.
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¿Para quién es?
Perfecto para naturalistas, observadores de aves y familias con ganas de estar al aire libre sin grandes esfuerzos físicos. Quien busque senderismo técnico o actividades de aventura encontrará el espacio demasiado tranquilo.
Ubicacion
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