Senderismo en Els Ports, Tarragona
Els Ports es un macizo kárstico de cumbres agrestes y bosques densos en el extremo sur de Tarragona. Un territorio poco transitado donde el silencio y los buitres leonados son los compañeros habituales de ruta.
Els Ports es un macizo kárstico de cumbres agrestes y bosques densos en el extremo sur de Tarragona. Un territorio poco transitado donde el silencio y los buitres leonados son los compañeros habituales de ruta.
Uno de los fondos marinos más ricos del Mediterráneo, protegido desde los años 80. Snorkel, buceo y kayak entre islas con meros, corales y posidonia que pocas reservas marinas pueden igualar.
L’Albera es el macizo que cierra el Pirineo oriental antes de llegar al mar. Un paisaje de bosques de alcornoques, dólmenes milenarios y tortugues mediterràneas que no se encuentran en casi ningún otro lugar de Europa.
El parque temático más visitado de España está en la Costa Dorada. PortAventura World reúne cinco mundos temáticos, atracciones de récord y Ferrari Land en un mismo complejo junto al mar.
El Pedraforca es esa montaña de silueta imposible que se queda grabada en la memoria. Dos cimas separadas por un collado forman una horquilla única en los Pirineos catalanes, y llegar arriba vale cada paso.
El Montseny es el macizo más verde de Cataluña, con bosques de hayas, robles y castaños que cambian de color con las estaciones. Una reserva de la biosfera donde el silencio y los senderos bien marcados invitan a perderse sin perderse.
Las agujas de conglomerado de Montserrat son uno de los grandes escenarios de escalada de Europa. Paredes verticales, vistas únicas sobre el Mediterráneo y rutas para todos los niveles.
Un monasterio cisterciense declarado Patrimonio de la Humanidad en pleno corazón de la Conca de Barberà. Panteón real de la Corona de Aragón, con siglos de historia entre muros que todavía albergan monjes.
El segundo humedal más importante de Cataluña, donde miles de aves migratorias hacen escala cada temporada. Lagunas, cañaverales y un silencio que solo rompen los pájaros.
Un macizo de conglomerados que recuerda a Montserrat, con la cima de La Mola y su monasterio medieval esperando al final de la subida. Bosques de encinas, riscos y vistas que justifican cada paso.