Naturaleza en el Delta de l’Ebre, Tarragona
El delta más grande de Cataluña, donde el Ebro se funde con el Mediterráneo entre lagunas, arrozales y miles de aves. Un paisaje único que cambia con cada estación.
El delta más grande de Cataluña, donde el Ebro se funde con el Mediterráneo entre lagunas, arrozales y miles de aves. Un paisaje único que cambia con cada estación.
Un humedal singular a las puertas de Barcelona donde conviven lagunas salobres, playas y cañaverales. Uno de los puntos de paso migratorio más importantes del Mediterráneo occidental.
Els Ports es un macizo kárstico de cumbres agrestes y bosques densos en el extremo sur de Tarragona. Un territorio poco transitado donde el silencio y los buitres leonados son los compañeros habituales de ruta.
Uno de los fondos marinos más ricos del Mediterráneo, protegido desde los años 80. Snorkel, buceo y kayak entre islas con meros, corales y posidonia que pocas reservas marinas pueden igualar.
Arenisca roja, pinos centenarios y pinturas rupestres levantinas en plena Sierra de Albarracín. Un paisaje que lleva habitado desde la prehistoria y que guarda formas rocosas únicas talladas por el viento y el agua.
Dos gargantas esculpidas por el río Veral en el Prepirineo oscense, donde anidan más de 1.000 parejas de buitre leonado y el bosque atlántico se mezcla con el mediterráneo.
Bosques de haya y abeto, escarpes de conglomerado y un monasterio medieval tallado en la roca. Un rincón del Prepirineo aragonés donde la historia y la naturaleza se funden en menos de 10.000 hectáreas.
Una sierra prepirenaica donde el quebrantahuesos nidifica entre pinares que ceden paso al bosque autóctono. Valor ecológico, geológico y patrimonio medieval en un rincón poco masificado del norte de Zaragoza.
Los glaciares más meridionales de Europa sobreviven entre los 2.700 y 3.000 metros de altitud en ocho macizos pirenaicos. Un rincón donde el hielo, las morrenas y los ibones cuentan la historia geológica del Pirineo.
Un laberinto subterráneo en el Maestrazgo donde las estalactitas excéntricas y las formaciones de carbonato crecen en silencio desde hace millones de años. Las cuevas que guardaron al homínido más antiguo de Aragón.