El valle de Ordesa es el origen del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, creado en 1918 para protegerlo. Es un valle glaciar con una marcada forma de U, al suroeste del macizo del Monte Perdido, por cuyo fondo corre el río Arazas. El río nace en el circo de Soaso, donde el agua cae desde las cumbres formando la cascada de la Cola de Caballo.
Aguas abajo, el Arazas baja en una sucesión de saltos: las Gradas de Soaso, una serie de cascadas escalonadas, y las cascadas del Estrecho y de la Cueva, que han labrado toboganes en la caliza. En las paredes del valle, la distinta dureza de los estratos ha dejado cornisas horizontales, las fajas, por las que discurren sendas en altura como la Faja de Pelay o la Senda de los Cazadores.
En lo alto, la cresta fronteriza entre el Monte Perdido y los Gabietos encadena cumbres de más de 3.000 metros y se abre en la Brecha de Rolando, paso natural entre España y Francia.











