Las Grutas de Cristal, o cueva de las Graderas, están en el término de Molinos, en el Maestrazgo turolense, y se declararon monumento natural en 2006. Forman un complejo sistema kárstico de salas y galerías, con dos salidas al exterior: la propia cueva de las Graderas y la cueva de las Baticambras.
El agua ha ido formando estalactitas, estalagmitas, columnas, cortinas y cascadas, y abundan las estalactitas excéntricas, que crecen en cualquier dirección. La cueva se usó como lugar de enterramiento: allí apareció el «Hombre de Molinos», de hace unos 25.000 años, el más antiguo de Aragón. La cueva de las Baticambras acoge una importante colonia de murciélagos de tres especies de herradura.






