El camping sigue siendo una de las formas más baratas de viajar con cama propia. Pero entre la parcela, las personas, el coche, la luz y el perro, la factura sube rápido. La buena noticia es que casi todo el ahorro depende de decisiones fáciles: cuándo vas, qué parcela pides y cómo pagas.
Si tienes prisa
Cómo se calcula el precio
Muchos campings cobran por conceptos. Se suma la parcela y, aparte, cada adulto, cada niño, el coche, la electricidad y, si lo llevas, el perro. Otros venden la parcela como paquete para dos adultos, coche y luz, y cobran aparte solo lo que pase de ahí.
Por eso un camping que parece barato en la web puede salir más caro que el de al lado. Antes de comparar, haz la cuenta completa con tu familia, tu vehículo y tus noches. Y mira si el precio incluye el IVA y, en las comunidades donde existe, la tasa turística, que en Cataluña también se cobra en los campings.
Pide el total por escrito
Las fechas: el ahorro más grande
Nada baja tanto el precio como cambiar de fecha. En la costa, la misma parcela cuesta bastante más en agosto que en junio o septiembre, y en junio y septiembre hace buen tiempo, el agua está agradable y hay sitio de sobra.
Hay más trucos de calendario. Algunos campings tienen precios más bajos entre semana. Semana Santa y los puentes de mayo, agosto y diciembre suelen pagarse como temporada alta. Y hay campings que regalan una noche si te quedas siete o rebajan el precio a partir de cierto número de noches.
La parcela que pides
Dentro de un mismo camping hay precios distintos. Las parcelas grandes, las de primera línea o las que tienen agua y desagüe propios cuestan más. Si vas en tienda pequeña, una parcela estándar o una zona de acampada sin parcelar te basta.
La electricidad se paga aparte a menudo. Si vas en tienda, con frontal, farolillo, una buena nevera de hielo y una batería portátil para cargar el móvil, puedes prescindir de ella sin problema.
Tampoco hace falta un cinco estrellas. Entender las estrellas de un camping te ayuda a no pagar piscina, animación y restaurante si no los vas a usar. Un buen camping de dos o tres estrellas, limpio y bien situado, puede ser la mejor compra. Puedes empezar por los campings con parcelas.
Tarjetas de descuento
Si viajas fuera de temporada alta, la tarjeta de descuento es lo que más ahorra.
Las más extendidas las editan las grandes guías europeas de camping. Con ellas pagas una tarifa fija por noche en temporada baja, en miles de campings de toda Europa, España incluida. Esa tarifa cubre dos adultos, la parcela, el coche o la autocaravana y la electricidad, y en algunos campings también a niños pequeños. La tarjeta viene con la guía, que se compra cada año.
Fíjate en dos cosas. No todos los campings que salen en una guía aceptan su tarjeta: solo los que lo indican expresamente. Y cada camping fija las fechas en que la acepta, normalmente fuera de verano y de puentes.
Haz la cuenta antes de comprarla
Estancias largas y temporada de invierno
Si vas a quedarte semanas, no pagues por noches. Hay campings de costa abiertos en invierno con tarifas mensuales o para estancias largas. En ellas la electricidad se cobra a menudo por consumo, con contador, sobre todo si usas calefacción.
Para el verano completo, algunos campings alquilan la parcela por temporada o por año. Es otro mundo, con sus propias normas, pero puede salir mucho más barato que pagar día a día si vas todos los fines de semana.
Los gastos que se escapan
El precio de la parcela es solo una parte. Lo que de verdad dispara el presupuesto de unas vacaciones de camping es comer fuera cada día: cocinar en la parcela es parte del plan y ahorra mucho. El supermercado del camping es cómodo, pero suele salir más caro, así que haz la compra grande antes de llegar. Y una buena nevera, cargada con la comida ya fría desde casa, aguanta más y te evita comprar hielo y bebidas a diario.
Suma también los suplementos (perro, visitas, segunda tienda, segundo coche, lavadora, secadora o caja fuerte) y, si vas a bungalow o mobil home, pregunta si incluyen sábanas y toallas o llévalas.
| Truco | Cuánto ahorra | Esfuerzo |
|---|---|---|
| Ir en junio o septiembre en vez de agosto | Mucho | Ninguno, si puedes elegir fechas |
| Tarjeta de descuento en temporada baja | Mucho | Comprar la guía y planificar |
| Tarifa de larga estancia | Mucho | Quedarse semanas |
| Parcela sin electricidad | Algo | Llevar luces y batería |
| Camping de menos estrellas | Algo | Renunciar a piscina y animación |
| Cocinar en la parcela | Mucho | Llevar hornillo y nevera |
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es más barato ir de camping?
Fuera de julio, agosto, Semana Santa y los puentes. Junio y septiembre son los meses con mejor relación entre precio y tiempo. Y algunos campings tienen precios más bajos entre semana.
¿Qué es una tarjeta de descuento para campings?
Una tarjeta para temporada baja que editan las guías europeas de camping. Con ella pagas una tarifa fija por noche, según el camping, que incluye dos adultos, la parcela, el vehículo y la electricidad. La aceptan miles de campings en Europa, también en España.
¿Sale más barato un camping que un hotel?
En parcela y cocinando tú, normalmente sí. En bungalow, en temporada alta y con familia numerosa, el precio puede acercarse al de un apartamento.
¿Cómo se calcula el precio de un camping?
Muchos cobran por conceptos: parcela, cada adulto, cada niño, coche, electricidad y perro. Otros venden un paquete para dos adultos con coche y luz. Haz siempre la cuenta del total.
